¡¡A la mesa!! Capítulo I
El hecho de que unos amigos vengan a casa no sea un acto
oficial, no nos exime de hacer las cosas bien hechas. No es protocolo, es
cortesía y buen gusto. Está muy bien y queda muy familiar el clásico “estamos
en confianza”, pero qué ocurre cuando queremos darle otro matiz a la comida,
otra luz, o simplemente tener un detalle con alguien. Es entonces cuando se nos
plantean cuestiones que no surgen en el día a día. De ahí la entrada de hoy.
Para no perdernos, vamos a implantar un orden. Empezaremos
por el número de comensales, y que, aunque no lo parezca, es de lo más
importante a la hora de dar un servicio (siempre hablando de una comida
privada, familiar, de amigos).
Hay que tener muy en cuenta las posibilidades que tenemos:
tamaño de cocina, número de fuegos, tamaño de la mesa, y por supuesto en
función del número de comensales decidirnos por un menú u otro.
Cuando hablamos de una comida con más de seis u ocho
asistentes, deberemos optar por un plato principal guisado, es decir NO a las
carnes a la plancha o pescados a la parrilla, porque una cocina de casa no es
una cocina industrial donde puedes dar de comer a 15 personas a la vez, de
manera que en el caso de un entrecot a la plancha, por ejemplo, cuando has
terminado con el último, el primero está
frío y seco, por eso la mejor opción es optar por una carne guisada. Cuando el
número de comensales es más reducido no tendremos ese problema.
Vamos a montar la mesa:
1.- Básico: la persona que va a estar encargada de servir
debe de tener el sitio que menos moleste y con más fácil acceso a la cocina.
2.- Es muy incómodo y molesto que la mesa cojee. Un corcho de
una botella de vino cortado en diagonal nos puede servir de cuña para
solucionarlo.
3.- El mantel. Hay que evitar usar más de un mantel, los
“empalmes”. Una vez puesto el mantel, debe colgar un tercio de la distancia
entre la mesa y el suelo.
4.- Las servilletas, de tela y a juego con el mantel, se
colocan a la derecha o izquierda del plato indistintamente, y dobladas de forma
clásica, aunque si queremos innovar a la hora del doblez podemos colocarla
encima del plato con algún tipo de diseño diferente o incluso dentro de la
copa.
5.- La cubertería. Tenedor a la izquierda del plato, a la
derecha el cuchillo, después la cuchara (con la hoja hacia dentro y
la cuchara con la concavidad hacia arriba. siempre). Los cubiertos de postre sobre el
plato. Todos los cubiertos deben estar a 2 ó 3 cm mínimo de distancia del
plato, y se usarán de fuera hacia dentro. Hay una forma de doblar las servilletas (http://www.youtube.com/watch?v=S_1BpEvlu1Q) donde los cubiertos van dentro, parecido a un sobre. En ese caso la servilleta se
colocará o a la derecha del plato o sobre el plato con los cubiertos en el
orden descrito. Los cubiertos no deben rozarse entre ellos y no debe usarse el
mismo cubierto para dos platos diferentes.
6.- Los centros de mesa decorativos. El más bonito, el más
elegante, el más caro, pasa a ser el mayor obstáculo si supone una dificultad a
cualquiera de los comensales. Mi opinión personal: el mejor centro de mesa es
un buen decantador de vino si vamos a tomar tinto. Si no, y en el caso de que
haya fumadores en la mesa, unos candelabros ayudan a disimular el humo del
tabaco. NO a los centros de mesa aromáticos, nos desconcentran del olfato de la
comida y el vino.
7.- La vajilla: lo ideal es poner un “bajoplato o plato de
adorno”, que se use como base al resto de los platos y sea ligeramente superior
a los mismos. Los platos deben estar a unos 3 cm de la mesa y a unos 60 cm del siguiente comensal.
Si va a haber aperitivos se colocará un plato pequeño que se cambiará tantas
veces como sea necesario.
8.- Cristalería: como sabemos el menú, porque somos los que
lo estamos preparando, hay que tener muy en cuenta las copas y vasos a colocar.
Orden: de superior a inferior, copa de agua, copa de vino blanco, copa de tinto
y copa de cava, a ser posible de flauta para mantener las burbujas. La forma de
los vasos tienen un por qué. Todo tiene un por qué.
Ya hemos terminado de montar la mesa, y para finalizar hoy,
citaré una frase de Samuel Johnson que dice:
“El hombre es un animal que cocina. Las bestias tienen memoria,
juicio y todas las facultades y pasiones de nuestra mente en cierto grado, pero
no hay ninguna bestia que sepa guisar."
Bon appetit
Enhorabuena por tu blog¡¡¡ muy buen tema¡¡¡ el video de las servilletas buenisimo jejejeje, nada, mucha suerte y a esperar el siguiente capitulo Bsssssss¡¡¡
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